La adopción de los drones como primeros intervinientes (DFR, por sus siglas en inglés) despegó realmente en 2025. Aunque el concepto existe desde 2018, este año se ha producido una mayor normalización de la tecnología, su integración en más estructuras de centros de crimen en tiempo real (Real Time Crime Centers) y la implementación del despliegue automatizado de drones.

Un programa DFR cuenta con una flota de drones equipados con cámaras, que puede variar desde solo un par hasta docenas o más. Estos se despliegan desde una plataforma de lanzamiento en respuesta a llamadas al 911 y otras llamadas de servicio, a veces operados por un piloto de drones o, cada vez más, dirigidos de forma autónoma al lugar de la llamada. El atractivo reside en la promesa de una mayor «conciencia situacional» para los agentes que acuden a una llamada. Este video ofrece una breve explicación del DFR, y para obtener una lista de todas las ciudades que sabemos que utilizan drones, incluidos los programas DFR, consulta el Atlas de Vigilancia de la EFF.

Medidas importantes de la FAA y cuestiones federales pendientes

Para poder desplegar un dron más allá de la línea de visión, los operadores deben obtener una exención de la Administración Federal de Aviación (FAA), y todos los programas DFR lo requieren. Los departamentos de policía y los proveedores de tecnología se han quejado de que el proceso lleva demasiado tiempo y, en mayo, la FAA finalizó los requisitos revisados, lo que provocó una avalancha de solicitudes de exención. Un portavoz de la FAA informó que, en los dos primeros meses del nuevo proceso de exención, se habían aprobado 410 exenciones de este tipo, lo que ya supone casi un tercio de las aproximadamente 1400 exenciones de DFR que se han concedido hasta ahora.

El Gobierno federal tomó otras medidas importantes en materia de drones este año. Un mes después de la entrada en vigor de las nuevas exenciones, el presidente Trump emitió una orden ejecutiva con el objetivo de impulsar la industria de los drones en el país. Y a finales de año, uno de los mayores fabricantes de drones del mundo y uno de los principales proveedores de drones para las fuerzas del orden, DJI, tendrá prohibido lanzar nuevos productos en Estados Unidos a menos que el Gobierno federal lleve a cabo una auditoría de seguridad exigida por la Ley de Autorización de Defensa Nacional. Sin embargo, por el momento, no parece que esa auditoría vaya a realizarse, y si no es así, no sería de extrañar que otros fabricantes de drones aprovecharan la prohibición para impulsar sus propios productos.

Despliegue automatizado de drones e integraciones tecnológicas

Las primeras versiones de los drones requerían un operador humano, pero este año, las empresas de drones policiales comenzaron a lanzar máquinas voladoras automatizadas que no requieren mucha intervención humana. Los nuevos modelos pueden basarse en la inteligencia artificial y en instrucciones automatizadas para lanzar y dirigir un dron.

Este artículo forma parte de nuestra serie «Resumen del 2025». Lee otros artículos sobre la lucha por los derechos digitales en 2025.

Este fue el año en el que vimos cómo el DFR se integraba con otras herramientas y cómo las empresas tecnológicas se unían para ofrecer una vigilancia aún más potente. Flock Safety añadió lectores automáticos de placas (ALPR) a sus drones. Axon y Skydio consolidaron la asociación que iniciaron en 2024. El fabricante de drones Brinc se asoció con Motorola Solutions en un programa de DFR. La empresa de drones Paladin se asoció con una empresa llamada SkyeBrowse para añadir el mapeo 3D del entorno a su lista de características.

El DFR también forma parte cada vez más de los planes policiales para los centros de crimen en tiempo real, lo que significa que las imágenes captadas por estas cámaras voladoras se están integrando en otras transmisiones y se analizan de formas que aún estamos aprendiendo.

Transparencia en torno a las implementaciones de DFR

La transparencia en torno a la adopción, el uso y la supervisión es siempre crucial, especialmente cuando se trata de la vigilancia policial, y la EFF ha estado siguiendo el crecimiento de los programas DFR en todo el país. Te animamos a que utilices las leyes locales sobre registros públicos para investigarlos más a fondo. En MuckRock se pueden encontrar ejemplos del tipo de solicitudes y los documentos de respuesta que ya han recibido otras personas, incluidos registros de vuelo, políticas y otra información.

El problema de los drones

Las cámaras voladoras ya son de por sí bastante malas. Pueden ver y grabar imágenes desde un punto de vista privilegiado, capturando videos de tu casa, tu patio trasero y tus movimientos, lo que debería requerir políticas claras en materia de conservación, auditorías y uso, incluyendo cuándo las cámaras no deben grabar. También estamos viendo que el análisis adicional de las transmisiones de las cámaras y otras características físicas que se pueden añadir (las llamadas «cargas útiles»), como cámaras térmicas e incluso gas lacrimógeno, pueden hacer que los drones sean aún más potentes, y que las empresas de tecnología policial están fomentando el DFR como parte de los paquetes de vigilancia.

Es importante que el año que viene todos defendamos y hagamos cumplir las normas en la adopción y el uso de estos DFR. Consulta el Atlas para ver si se utilizan en tu lugar de residencia y obtén más información sobre los drones y otras herramientas de vigilancia en el Centro de vigilancia en las calles de la EFF.

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